Introducción
El absentismo en tienda: ¡un quebradero de cabeza que ya no tiene por qué sufrir!
Imagínese haciendo malabares con horarios trastocados, equipos reducidos al mínimo y clientes cada vez más exigentes. ¿Una situación estresante?
Sin embargo, esta es la realidad cotidiana para muchos gerentes de tienda. Imagínese el impacto sobre la productividad, la calidad del servicio al cliente y la cohesión del equipo…
Pero ¡que no cunda el pánico! La buena noticia es que, frente a este problema, existen soluciones tan sencillas como un juego de niños para prevenir y gestionar el absentismo en tienda sin sufrir las consecuencias. ¡Se lo explicamos todo!
I) ¿Por qué tanto absentismo en tienda?
¿Conoce la expresión «no hay humo sin fuego»? Entonces, ¿por qué tantas ausencias en las tiendas?
Aunque no es posible enumerar todas las razones, ya que algunas pueden ser específicas según la tienda o el empleador, podemos mencionar las más importantes, aquellas que se encuentran con mayor frecuencia. Y cuidado, esto no es un alegato, sino simplemente una recopilación general de causas comúnmente percibidas y observadas relacionadas con el absentismo en tienda.
Condiciones laborales en tienda a veces difíciles
En primera línea, las condiciones laborales pesan mucho en la balanza. Los empleados del sector minorista se enfrentan a ritmos de trabajo atípicos. Entre horarios escalonados, aperturas en domingo y una labor físicamente exigente, el cansancio se acumula, aumentando así el riesgo de ausencias por enfermedad o agotamiento. Y eso no es todo. El estrés, sumado a una potencial sobrecarga de trabajo causada por ausencias o una falta de gestión u organización, agrava todavía más la situación. De hecho, según una encuesta realizada en 2024 por ADP Research, el 73 % de los empleados del sector del comercio minorista, la hostelería-restauración y ocio experimentan estrés en el trabajo al menos una vez por semana. Estas condiciones, combinadas con expectativas a menudo muy altas, pueden conducir rápidamente a una desmotivación generalizada.
A ello se suman potencialmente las enfermedades profesionales y los accidentes laborales. Las enfermedades comunes, los trastornos músculo-esqueléticos derivados de tareas repetitivas, así como trastornos psicológicos como el estrés o el agotamiento profesional (burn-out) de pocos días, meses o incluso más larga duración, son motivos recurrentes de absentismo en el sector.
Una necesidad de reconocimiento que no siempre está satisfecha
La falta de reconocimiento también juega un papel crucial. Cuando un colaborador siente que sus esfuerzos no son valorados o que no recibe apoyo por parte de sus superiores, la desmotivación aparece rápidamente. Las consecuencias suelen ser previsibles: absentismo frecuente o incluso renuncias. De hecho, un estudio realizado por la consultora Hays en 2021 reveló que el 44 % de los profesionales encuestados ya habían dejado su puesto debido a una falta de reconocimiento en el trabajo.
Esta cifra habla por sí misma y recuerda la importancia de valorar a los colaboradores para reducir las ausencias.
¡El choque de generaciones!
La nueva generación Z tiene una visión del trabajo muy distinta a la de sus mayores. Mientras que antes era común hacer carrera en una única empresa, los jóvenes de hoy podrían cambiar de empleo hasta siete veces en promedio. Por lo tanto, fidelizarlos sin comprender sus expectativas es complicado.
Y estas expectativas están claras: el 77 % de los jóvenes colocan el equilibrio entre vida profesional y vida personal, así como la salud mental, en el centro de sus prioridades. Las responsabilidades estresantes ya no les seducen, y frente a la terciarización de la economía, los trabajos físicos resultan menos atractivos. Este fenómeno conlleva múltiples costes: salidas prematuras y numerosas bajas médicas, a menudo indicadoras de un malestar más profundo.
¿Deberíamos interpretar esto como una falta de interés por el trabajo? ¿O más bien como una diferencia entre dos visiones del mundo laboral?
Aunque las generaciones anteriores han intentado adaptarse, la tasa de absentismo ha aumentado un 30 % en cuatro años. Entonces, ¿y si en lugar de decidir cuál visión del trabajo es mejor, buscáramos un punto en común? La solución podría estar ahí.
Pero quizás también en el paso de los años. Porque, ¿quién sabe? Quizás su percepción evolucione con la edad.
Este análisis demuestra que las razones del absentismo son múltiples. Consideradas en conjunto, subrayan una gran brecha entre las exigencias actuales de los empleos y las expectativas de los trabajadores, que podría ser resuelta mediante un regreso a los fundamentos esenciales del management.
II) ¿Cómo prevenir el absentismo?
Ahora que están identificadas las principales causas del absentismo, ¿cómo solucionarlo? La tarea podría parecer difícil, pero nada de eso.
Para llevar a cabo esta misión, volvamos en esta parte a los fundamentos del management que generan motivación.
El sentido del trabajo
Un colaborador motivado entiende por qué y cómo su trabajo contribuye al éxito colectivo, al conjunto. Cuando comprende el impacto concreto de sus acciones sobre los resultados del equipo o de la tienda, se siente valorado y encuentra así sentido en su implicación personal. Las exigencias propias del trabajo, como hemos visto anteriormente, son importantes, por lo que el empleado debe sentir que obtiene algo a cambio. Esto pasa especialmente por su interés en atender al cliente, hacerle sonreír y proporcionarle así la mejor experiencia de compra posible.
La clarificación de las expectativas
Cada colaborador necesita saber qué se espera exactamente de él, pero también comprender si los objetivos fijados para sus actividades son realmente alcanzables. Cuando las expectativas son claras, los empleados aumentan su confianza en sí mismos y se sienten mejor preparados para cumplir sus tareas. Por el contrario, una mala definición de los objetivos (vagos o poco realistas) genera frustración, estrés y un sentimiento de incompetencia, aumentando así el riesgo de absentismo.
El reconocimiento
Cuando un colaborador se siente valorado y reconocido por sus esfuerzos, ¡se implica y acude al trabajo! Pero atención, el reconocimiento no se limita únicamente a las primas o recompensas materiales. Un simple «gracias» después de un día complicado, una conversación informal mostrando interés por la persona, palabras sinceras de ánimo durante una reunión o destacar públicamente los logros obtenidos refuerzan considerablemente el sentimiento de pertenencia y satisfacción dentro del equipo.
El equilibrio entre un management empático y firme
En un entorno laboral a menudo tenso, los colaboradores necesitan sentirse apoyados, escuchados y respetados. Un estilo de management empático y transparente, basado en la escucha activa, favorece un clima de confianza y seguridad, reduciendo así el riesgo de ausencias relacionadas con el estrés o conflictos sin resolver. Sin embargo, la empatía no implica ausencia de decisiones. El manager debe encontrar el delicado equilibrio entre empatía y firmeza para mantener su rol de liderazgo y toma de decisiones, creando al mismo tiempo un ambiente de trabajo tranquilo.
Ahora bien, ¿cómo aplicar todo esto en la práctica? ¡Es aquí donde TimeSkipper entra en escena!
III) ¿Cómo le ayuda TimeSkipper a prevenir y gestionar el absentismo?
La prevención del absentismo es una prioridad clave. Para que esta prevención sea duradera, TimeSkipper interviene.
Una mayor equidad se consigue distribuyendo correctamente la carga de trabajo según el tiempo disponible de cada empleado. Para lograrlo, es fundamental tener una visión global de las tareas pendientes. Gracias a su solución, TimeSkipper lo hace posible. De un solo vistazo, el manager puede identificar las tareas que deben redistribuirse y equilibrarse para alcanzar una mayor equidad.
Para devolver al equipo una visión global de la organización, implementar una actividad tipo briefing es esencial.
Durante esta reunión, cada empleado comprende claramente:
Cómo se ha repartido la carga de trabajo,
Qué se espera exactamente de él, permitiéndole entender mejor su función,
Cómo su trabajo contribuye al éxito colectivo, valorizando así su papel,
La importancia de su posición dentro del equipo, fortaleciendo así su sentimiento de pertenencia.
Este intercambio diario y ritual une y fortalece la cohesión del equipo. También permite destacar un estilo de management empático y firme, basado en la escucha, la transparencia y el reconocimiento explícito de las contribuciones individuales y colectivas.
Como muestra adicional de reconocimiento, el manager puede también asegurar tiempos dedicados a la formación de sus empleados. Las perspectivas de evolución refuerzan aún más el compromiso. Pero antes hay que poder identificar espacios disponibles para esta formación. Y aquí es precisamente donde interviene TimeSkipper: identificando los mejores momentos para planificar estas acciones.
No obstante, las ausencias imprevistas nunca están lejos.
En estas circunstancias, TimeSkipper facilita su gestión.
Los managers tienen inmediatamente una visión clara de los impactos operativos relacionados con las ausencias, lo que les permite identificar rápidamente las tareas prioritarias a reasignar. Gracias a esta claridad, pueden reorganizar eficazmente el trabajo. Así garantizan la continuidad operativa sin generar sobrecarga excesiva. Este enfoque pragmático asegura que los equipos se mantengan eficientes, tranquilos y comprometidos, incluso frente a los imprevistos.
Conclusión
¡El absentismo no es una fatalidad!
TimeSkipper le permite reaccionar eficazmente ante el absentismo, pero también reducirlo. Entonces, ¿está listo para transformar este dolor de cabeza en una ventaja para su gestión? TimeSkipper está aquí para ayudarle a devolverle sentido al trabajo y reforzar el compromiso de sus equipos.